PERDICIÓN (1944) Dirigida por Billy Wilder
Barbara Stanwyck, la femme fatale por antonomasia de Hollywood y uno de los Mitos del cine en una de las escenas de la excelente obra del maestro Billy Wilder: «Perdición».
Barbara Stanwyck, la femme fatale por antonomasia de Hollywood y uno de los Mitos del cine en una de las escenas de la excelente obra del maestro Billy Wilder: «Perdición».
Planos largos y preciosos dispuestos a cámara lenta… Música del irrepetible Bob Dylan «Knockin on Heaven’s Door», para una de esas escenas inolvidables de una película inolvidable. El western parecía caducado, pero entonces apareció el único cineasta capaz de reconvertirlo: Sam Peckinpah. Entre otras joyas, el realizador californiano regaló al público la mirada de James…
Un pianista, una dama y una frase que quedará para el recuerdo de todos los cinéfilos: «Tócala otra vez, Sam».
El siempre genial Woody Allen nos regala este momento en el que intenta atracar un banco pero topa con un obstáculo imprevisto.