LA VIDA DE ADÈLE
Por Dani Arrébola El placer más honesto y doloroso del año Abdellatif Kechiche es de esos directores que se lo toman con calma. Minucioso. Obsesivo. De la escuela Kubrick por decirlo de algún modo. Quizás, con la estrategia de rodar cada tres o cuatro años se pierde una obra más vasta. Pero lo que se gana…
