EL SUPLICIO DE MR WILDER (PRIMERA PARTE)
Por Laura Díaz Esteve La tentación vive arriba 1934. Mexicali. El embajador estadounidense consulta los pocos documentos que hay encima del escritorio con cara reprobatoria. “¿Es esto todo lo que puede presentar?” El joven asustado delante de él, con marcado acento alemán, explica que debió abandonar Berlín precipitadamente, con lo pudo recoger en veinte minutos…
