ASIER ETA BIOK
Por Dani Arrébola:
La ingenuidad es la mejor arma

Una retahíla de personas haciendo cola a las puertas de la sala 1 de los Cinemes Girona, confirman el lleno absoluto para ver el documental Asier eta biok, en la última jornada del Zinemaldia.cat. En efecto, 300 personas sentadas en sus butacas se muestran activas, conversando entre ellas y matando así esos segundillos previos al arranque de la proyección, que se presenta como un producto diferente a todo lo anterior visto en el festival. Es, sin duda, el plato fuerte del certamen. Co-dirigido por los hermanos Merino -Amaya y Aitor- el documental se centra en la amistad de este último con el ex-preso etarra Asier Aranguren.
Asier eta biok está lleno de una sana ingenuidad en su enfoque para abordar un tema tan delicado – seguramente el más delicado en nuestros territorios- como es, no entender, sino intentar entender los porqués de un etarra para pertenecer a esta banda terrorista. Los hermanos Merino huyen en su trabajo de cualquier exposición teórico-objetiva, de concepciones alambicadas y de cifras mareantes para dejar paso al siempre imprevisible corazón que abren para ir atrapando, poco a poco, al espectador en la humanidad de Asier, presente en la mayoría de escenas del filme. Para que nos entendamos llanamente: el documental gana fuerza en su cómo dentro de su qué.
«Asier y yo» es un producto altamente recomendable para todos, sin excepciones: los del norte, los del sur, los más pequeños, los más mayores, etc. Se termina tras hora y media de verdades y, más allá de su inherente tratamiento candoroso, logra su objetivo: romper la primera barrera de brumas y prejuicios en la mente de cada quien y, sobre todo, hacer pensar…hacer dudar. En definitiva: hacerte más persona.
Puntuación Ránking Apetece Cine: 6,9
