FIREFLY (2002) Creada por Joss Whedon

Por Dani Arrébola

Nos encontramos ante una de esas injusticias que se suelen dar en el mundo fílmico de la pequeña pantalla. Firefly, producto ideado por el genio de la ciencia-ficción Joss Whedon, fue una serie que constó tan sólo de una temporada y 14 capítulos. Sin embargo, la obra del que fuera creador de la clásica Buffy Cazavampiros,  fue capaz de generar toda una legión ferviente de seguidores que obligaron al rodaje de una película posterior (Serenity) con los mismos protagonistas y que cerraba las tramas inconclusas tras su final precipitado en la cadena. Un hecho que desafortunadamente suele ocurrir más en el mercado americano que en nuestro producto nacional por muy limitada y cansina que una serie sea.Pero es que en el caso de Firefly, el arrepentimiento de los dirigentes de la cadena Fox debió y debe ser emergente, en el momento en que  sentenciaron tal obra maestra, un adjetivo preciso y nada exagerado por diversas razones.

descargaPara empezar, nos situamos ante una puesta en escena totalmente innovadora, un western futurista (ambientado de aquí a 500 años) surgido de la mente de Whedon que tiene como base del argumento a la tripulación de una nave que evade constantemente a las autoridades tras cometer capítulo a capítulo un sinfín de delitos. Entre estos delitos que transporta la nave de nombre Serenity, se incluye desde importar y exportar mercancía ilegal, hasta dar cobijo a «peligrosos» sospechosos que se encuentran en búsqueda y captura por las fuerzas de la Alianza (lo que vendría a ser nuestra policía actual y el lado bueno de la ley pero que, pronto uno acaba viéndolos con el rol inverso de «los malos malísimos» tras, familiarizarnos con los personajes entrañables y excelentemente trabajados que surcan la galaxia).

Unos protagonistas liderados por el capitán Malcolm Reynolds, interpretado por un Nathan Fillion estelar (nunca mejor dicho) en los 14 capítulos del total de la serie.

Nathan Fillion en el papel de Malcolm Reynolds, capitán de la nave "Serenity".
Nathan Fillion en el papel de Malcolm Reynolds, capitán de la nave «Serenity».

El líder del grupo convence por su diligencia, capacidad de decisión, sentido del humor e ironía, estos dos últimos recursos habituales en la serie funcionan a las mil maravillas en un guión siempre con enemigos y obstáculos serios y sin contemplaciones. Del resto del reparto a un servidor le ha encantado la actuación de la actriz canadiense Jewel Staite, en su papel de Kaylee, una súper-dotada en mecánica responsable del engranaje del motor de la nave, que derrocha candidez e hipersensibilidad a raudales entre todos los miembros de la tripulación, en especial hacia el personaje del guapo y apuesto médico, Simon Tam, que encarna Sean Maher.

La actriz canadiense Jewel Staite interpreta a la jefa de máquinas, Kaylee.
La actriz canadiense Jewel Staite interpreta a la jefa de máquinas, Kaylee.

Tampoco puedo pasar por alto la otra joven que nuda la trama, River Tam (hermana del doctor),una fugitiva perseguida por las autoridades por la elevada importancia de un misterioso secreto que tiene que ver con su mente   y que pese a proporcionarle al capitán Reynolds y al resto de la tripulación profundos dolores de cabeza por sus pérdidas de papeles constantes, acabará ganándose el cariño de todos, o casi todos. Digo casi porque Jayne, el fornido e incontrolable hombretón de la nave y de carácter salvaje aunque inocentón que interpreta Adam Baldwin (nada que ver con la famosa saga de hermanos), no acaba de ver nunca con buenos ojos la convivencia de una fugitiva tan peligrosa en la nave, aunque paradójicamente es a Jayne al que más le va la marcha, disfrutando de cualquier ocasión en que pueda sacar sus armas, siempre bien guardadas.

River Tam es el personaje que guarda un misterioso secreto. Interpretada por Summer Glau.
River Tam es el personaje que guarda un misterioso secreto. Interpretada por Summer Glau.
Adam Baldwin interpreta al fornido y entrañable Jayne.
Adam Baldwin interpreta al fornido y entrañable Jayne.

El elenco se completa con el matrimonio entre el  ingenuo pero excelente piloto de la nave, Alan Tudyk y la portentosa mano derecha del capitán Reynolds, Zoe Washburne (quizás el personaje más limitado de la serie);  la atractiva bomba sexual que recibe a varios y respetables clientes en su transbordador, de nombre Inara, prostituta de oficio en el lenguaje más preciso pero que Whedon en un gesto genial prefiere jugar con el término «embajadora», y que tendrá durante todo el argumento toda una tensión sexual no resuelta con el capitán Reynolds; y el pastor evangelista, Book, que sirve como psicólogo espiritual del abanico de caracteres y diversidades de personalidad que conviven en la Serenity, logrando poco a poco emerger fe en un capitán poco o nada creyente. Para los serie-adictos les recomiendo especialmente los capítulos 6 «Our Mrs.Reynolds» y 11 «Trash», en el que se encontrarán con el rostro famoso de Christina Hendricks (la que años después será Joanne Harris en  Mad Men), en una actuación excelente y que hiela la sangre como auténtica, digámoslo claro, zorra cazahombres.

La famosa Christina Hendricks, como actriz episódica será un dolor de cabeza para la tripulación.
La famosa Christina Hendricks, como actriz episódica será un dolor de cabeza para la tripulación.

Y los motivos del injusto maltrato que ocasionó la Fox a Firefly no acaban aquí pudiendo ocupar un buen número de posts en nuestro medio y una lista interminable de epítetos a una serie de la que cuesta encontrar algo negativo más allá del castigo de la cadena de entretenimiento americana.  Subrayo la sintonía de cabecera, una  excelente balada country para transportarnos a ese ambiente único y nostálgico que ha mamado todo buen amante de un clima de western. Una serie con un sinfín de ingredientes capaz de enganchar y devorarla en tan poco tiempo como sus únicos 14 capítulos: no falta una inquietante y emocionante aventura, unas carreras del gato y el ratón que representan a los buenos y a los malos, unas tramas de 45 minutos que se pasan volando capítulo tras capítulo, unos personajes entrañables y perfectamente logrados que atrapan al espectador en la pantalla y, en definitiva todo un cocktail de disfrute y entretenimiento a la categoría de culto que provoca una evasión de la monotonía de la realidad en su máxima expresión.

ros7m1Concluyo con la música y letra de la sintonía de la serie «The ballad of serenity», concisa pero profunda y pacífica, escrita por el propio Joss Whedon e interpretada por Sonny Rhodes, que contiene la excelente banda sonora de una serie que supone un regalo tan irreal como inmortal:
http://www.youtube.com/watch?v=7DiWxcilWtU

Toma mi amor, toma mi tierra. Llévame a donde no pueda estar de pie. 
No me importa, aún soy libre. Al cielo no me lo puedes quitar. 
Llévame a la oscuridad, diles que no regresaré. 
Quema la tierra y hierve el mar. Al cielo, no me lo puedes quitar. 
En ningún lugar puedo estar, desde que encontré serenidad. 
Al cielo, no me lo puedes quitar. 

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