ENTREVISTA CON MARGA MELIÀ

Este próximo viernes 2 de Junio la distribuidora #ConUnPack estrenará la película Bittersweet days, bajo la fórmula de distribución sostenible. La película, una comedia dramática indie, es la ópera prima de la cineasta balear Marga Melià y ha participado dejando un buen sabor de boca en varios festivales como el Atlántida Film Festival, Abycine, Avvantura Film Festival (Zadar, Croacia), Cinespaña (Toulouse, Francia) o el Evolution International Film Festival. Aprovechando pues los días previos a su estreno, la directora de Bittersweet days, Marga Melià nos ha concedido unos minutos para charlar sobre su obra:

– Marga, en primer lugar, muchas gracias por atendernos y enhorabuena por tu película.
¿Desde hace cuánto tiempo tenías en mente filmar Bittersweet days?
-La idea se me ocurrió hace ahora cuatro años durante una noche de insomnio después de un largo viaje. A la mañana siguiente, me desperté convencida de que tenía que rodar la película.

-A priori, y viendo la película, nos puede parecer una obra sencilla de rodar…¿Pero son estas obras tan aparentemente sencillas las que requieren mayor trabajo y elaboración?
-Creo que en realidad ninguna película es sencilla de rodar: sea como sea, requiere siempre mucho esfuerzo, trabajo, coraje, dedicación y constancia. Aunque es verdad que contar con un equipo más reducido y con un presupuesto menor que el que tienen las grandes producciones supone un mayor reto a la hora de buscar soluciones a tu alcance para problemas que seguramente no surgen en otro tipo de rodajes. Hemos contado con el trabajo de gente maravillosa que nos ha brindado todo su talento y su pasión en todo momento, y eso lo valoro muchísimo.

Equipo de «Bittersweet days» 

-Hablemos de los dos actores principales (que por cierto, están de maravilla). ¿Esther González y Brian Teuwen eran tus primeras opciones o vinieron tras un proceso de selección con varios candidatos?
– Ambos fueron mis primeras opciones. Aunque prácticamente no tenían experiencia delante de las cámaras, estaba convencida de que harían un buen trabajo, que su interpretación sería creíble y natural. Han aportado mucho de sí mismos a sus personajes y eso era exactamente lo que yo buscaba.

-Viendo tu película Marga, nos preguntábamos algo que nos cuesta de entender sobre la condición humana. Parece que de niños somos plenamente felices o, al menos, nos acercamos mucho más a la felicidad que a medida que vamos creciendo. ¿Resulta imposible aunar el crecimiento y la felicidad en el ser humano?
-Lo que sucede es que, a medida que uno va creciendo, va perdiendo esa capacidad que tienen los niños de asombrarse por todo, de ilusionarse, de disfrutar de las pequeñas cosas. Deberíamos ser capaces de no abandonar nunca esa curiosidad y esas ganas de aprender cosas nuevas cada día, porque pienso que es uno de los elementos clave para ser felices. Otro sería el de aprender a tomarnos de manera positiva lo que nos va sucediendo, aunque muchas veces resulte difícil. El momento de la trayectoria vital de los protagonistas que retrata la película es un momento de crisis, de incertidumbre. Eso en sí no tiene por qué ser malo, de hecho creo que es necesario que, de vez en cuando, nos tomemos el tiempo necesario para valorar si estamos llevando las riendas de nuestras vidas o si simplemente nos estamos dejando arrastrar por las circunstancias y por el día a día.

-Te preguntábamos esta última cuestión porque mucha gente cree (y creemos que con razón) que la base de la felicidad no es otra que el aprendizaje continuo. Se supone que a medida que experimentamos situaciones vamos aprendiendo de la vida y en lugar de frustrarnos deberíamos acercarnos al goce y disfrute. Los personajes en la película “Bittersweet days” están absolutamente descolocados y desubicados, sobre todo el de Julia. ¿Qué es lo que crees que falla en ese aprendizaje? ¿Quizás el sistema educativo?
-Creo que el sistema educativo debería incorporar, además de los conocimientos académicos de siempre, una serie de enseñanzas que hasta ahora se han confiado exclusivamente a los padres. Sería maravilloso que en las escuelas no sólo se impartieran asignaturas como Matemáticas y Geografía, sino que también se inculcara a los niños el amor por la lectura, la música o el cine, que se les enseñara cómo gestionar mejor sus emociones, que se les enseñara a cuestionar y a debatir, etc.

-Nuestra generación, afortunadamente, y en este país, no ha tenido que vivir de primera mano un suceso tan impactante como una guerra, como sí lo hicieron nuestros abuelos. Viendo Bittersweet days, alguien que pertenezca a esa generación que sí vivió a una guerra podría pensar que la problemática entre Luuk y Julia es algo que carece de la más mínima importancia, algo así como cosquillas comparado con un “problema de verdad”. ¿Qué les dirías a los que lo vean de esa manera?
-Entiendo perfectamente lo que quieres decir, pero la verdad es que, hasta el momento, ninguna de las personas mayores que han visto la película nos ha hecho ese comentario, sino que algunos de ellos incluso se han acercado a nosotros después de la proyección y nos han felicitado. A pesar de la diferencia de edad, gente de 70 u 80 años ha conectado de algún modo con lo que se cuenta en la película y eso para mí es muy estimulante. De todas maneras, si me preguntas mi opinión sobre si los problemas de Luuk y Julia son importantes o no, te diría que el sufrimiento, la tristeza, la felicidad, los problemas, la alegría… todas estas cuestiones son muy subjetivas y muy relativas. Una cosa es lo que nos sucede y otra es cómo nos tomamos eso que nos sucede. Alguien puede tener una vida aparentemente cómoda y sin grandes problemas externos, pero estar sufriendo mucho por algo que lo atormenta en su interior; en cambio alguien con muchos problemas externos puede tener un carácter muy fuerte y afrontar las adversidades con una sonrisa. Yo intento no juzgar sobre si los problemas de los demás son importantes o no, porque en realidad no tengo ni idea de cómo los viven ellos o lo que está sucediendo dentro de sus cabezas.

Marga Melià, directora de «Bittersweet days».

-Y en cuanto al amor, creo que reflejas muy bien el “tipo de amor” que abunda en las relaciones entre jóvenes de hoy en día: dudas, miedos emergentes, terceras personas, ser incapaces de saber qué quiere uno… Nos da la sensación que la palabra “amor” hoy en día produce más tristeza que ilusión. Permíteme ilustrarte con un ejemplo en la pregunta: hace unos días una chica de unos veinte y pocos años nos decía que a las chicas ya no les gusta (en su mayoría) ser conquistadas por un chico, como que el romanticismo ya no juega ningún papel en el amor. Y es tan sólo un ejemplo, podríamos encontrar otro en el sexo opuesto. ¿Es que no sabemos enamorarnos hoy en día?
-No creo que no sepamos enamorarnos ni que ya no exista el romanticismo, lo que pasa es que hoy en día, gracias al avance de la sociedad, las cosas son más complejas que antes. A día de hoy en nuestro país, afortunadamente, existen muchas más opciones socialmente aceptadas que las que existían en el pasado: puedes decidir permanecer soltero o iniciar una relación amorosa con alguien del sexo opuesto o con alguien de tu mismo sexo o incluso estar en una relación poliamorosa, etc. Eso es un privilegio, sin duda, pero también implica una mayor responsabilidad: antes, en general (hablo de antes de los años 80), solías estar casado con la misma persona toda la vida y, fueras o no feliz con esa persona, creías que era lo que te había tocado en suerte y ya está. Hoy en día, en cambio, pienso que permanecer al lado de una misma persona durante muchos años implica que cada día, cuando te levantas, decides permanecer al lado de esa misma persona porque quieres y no porque sea la única opción que tienes.

– Bittersweet days será estrenada en varias ciudades de España bajo la fórmula de Screenly. ¿En qué consiste esta fórmula?
-La película va a estrenarse en varias salas de Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca en salas comerciales de manera convencional, pero para los preestrenos en estas 3 ciudades hemos elegido, como bien dices, la fórmula de Screenly. Screenly es una de las plataformas que existen actualmente en España de crowticketing, es decir, una plataforma de reserva colectiva de entradas. El crowdticketing es para las proyecciones de cine lo que vendría a ser el Verkami para los proyectos. Screenly es una web que permite a cualquier persona la organización de proyecciones bajo demanda en salas de cine. Es una manera de que los creadores, distribuidores y exhibidores investiguen nuevas formas de distribuir en salas de cine, encontrando e implicando a su público.

-Te hemos de felicitar de nuevo porque eres la primera directora en filmar una película de ficción en Baleares, tu tierra. A este respecto, ¿Qué opinión tienes de la industria del cine de hoy en día en España? ¿Eres más optimista o pesimista con respecto al futuro de nuestras producciones y a las consecuencias de ese dichoso IVA cultural?

-Pienso que se están rodando historias muy interesantes, pero que las cosas están muy difíciles. Soy optimista con respecto al futuro de las producciones en nuestro país porque hay gente con mucho talento, pero es importante que las instituciones se conciencien de una vez por todas de que hay que apoyar la creación en lugar de ponerle trabas.

-Muchas gracias por atendernos Marga y mucha suerte con el estreno de Bittersweet days.
-Muchísimas gracias a vosotros. Ha sido una entrevista muy interesante.

 Entrevista realizada por Dani Arrébola 

 

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *