ATÓMICA
Por Gabriela Rubio
Los espectadores las prefieren rubias
Las rubias al poder y… ¿los guionistas también? Estamos pasando por una época de déficit en cuanto ideas para llevar al cine y sobre todo de cómo ejecutarlas. Atómica es otro ejemplo de esta gran crisis en Hollywood pero aún así mantiene una cierta calidad en cuanto al aspecto de entretenimiento y altas dosis de adrenalina en las escenas de acción. Su director, David Leitch, apuesta por una puesta en escena oscura pero a la vez elegante sin desmarcarse del estilo de varias de sus anteriores películas.
Atómica se sitúa en el año 1989, en vísperas de la caída del Muro de Berlín, cuando una espía del servicio secreto de inteligencia británica, interpretada por Charlize Theron, es enviada a la capital para buscar información sobre el asesinato de otro agente encubierto.
Charlize Theron es la protagonista indiscutible de un blockbuster que pocos enemigos encontrará en pantalla este verano. A través de su actuación no dudamos de que la sudafricana ha nacido para interpretar a una espía que no tiene piedad y no deja que ningún enemigo se salga con la suya. Una heroína a la vieja usanza pero que supone un punto positivo para esta película basada en el cómic La ciudad más fría. Su compañero de reparto, James McAvoy, no queda eclipsado en ningún momento por Theron, ya que su papel aunque algo más secundario llena la pantalla en todas sus apariciones suponiendo un personaje divertido, fresco y ante todo misterioso. La química esperada en estos tipos de filmes no llega entre estos dos, sino que la encontraremos en el tándem Charlize Theron y Sofia Boutella, a pesar de que esta última podría haber dado algo más de sí con respecto a la profundidad de su personaje.
Atómica no logra aportar nada nuevo ni lo pretende y el espectador tampoco debería esperarlo. Este blockbuster es un espectáculo visual cuyas escenas de acción dejan sin aliento (atentos al momento Charlize Theron y la cuerda y una de sus escenas finales en un bloque de pisos) y suponen un entretenimiento de los buenos, de aquellos que merecen ser vistos en la gran pantalla. David Leitch apuesta y muy acertadamente por toques de humor. Sí es cierto que estos son algo escasos y la narración hubiera adquirido más agilidad si hubiera hecho más uso de ellos.Con respecto a su trasfondo histórico, desgraciadamente se queda en una simple anécdota. Tal vez hubiera sido mucho más interesante y sobre todo enriquecedor hacer del conflicto histórico un protagonista más y no dejarlo en un mero personaje secundario. La que sí adquiere total protagonismo y que se convierte en indiscutible partenaire de la señorita Theron es su banda sonora, potente, magistral y simplemente imprescindible. Un acierto en toda regla.
Atómica es un blockbuster veraniego de calidad gracias a sus espectaculares escenas de acción, su cuidada estética a la hora de jugar con las luces y su inseparable música. No estamos ante una película redonda por falta de ritmo en ciertas ocasiones aunque no decepcionará a los amantes del género sino todo lo contrario: la adrenalina está más que asegurada.
