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HABLEMOS DE GOYA

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Podríamos hablar de las pinturas del artista aragonés o incluso de la actriz Goya Toledo que este año está nominada a un galardón. Pero no. En esta reflexión trataré de desgranar los nominados que optan al Goya a Mejor Película.

UNA COSECHA ENVIDIABLE

Sin duda alguna cada una de las películas que optan por salir vencedoras como mejor película de este año se lo merecen. Desde ‘Loreak’, que pasó de pies juntillas por nuestras salas, hasta la taquillera ‘La isla mínima’ han aportado a la cartelera española su granito de arena para evidenciar que estamos frente a un gran momento de nuestro cine. Tal vez encontremos alguna que otra ausencia, todo puede ser, pero esas ausencias parecen justificadas si vemos realmente qué aporta cada uno de los films.

Relatos salvajes de las cinco nominadas es la que cumple con el papel de comedia. Este lugar podría ocuparlo la gran recaudadora Ocho apellidos salvajes, es cierto, pero el film de producción hispanoargentina va un paso más allá que la película de Martínez-Lázaro. Éste film de Szifron resulta una recopilación de seis sketches de 20 minutos cada uno. Y sí, tal vez alguno flaquee en su historia, pero en su conjunto resultan 120 minutos desternillantes en las que la gran dirección de Szifron pasan desapercibidos por el guión.

El niño representa el film más hollywoodiense del momento. A pesar de parecer (a priori) un film más de acción, esta película es el ejemplo perfecto para demostrar que en España la industria cinematográfica puede acercarse a las grandes producciones sin contar con un presupuesto tan elevado.

Magical Girl y Loreak cumplen con el cupo indie. Y sí, son dos muy buenos films, hermosos y desgarrantes. Bien hechos y con unas críticas que las avalan, han conseguido penetrar en el espectador que haya decidido adentrarse en la sala. ¿Su mayor problema? No haber arrasado en las salas. Sin duda alguna, si estos premios se basaran exclusivamente en la calidad cinematográfica, la puja por el galardón debería estar entre ambas.

La isla mínima, la gran favorita. Sin duda el trabajo resulta brillante, desde la producción hasta la dirección pasando por el reparto; todo ello envuelto con un hermoso envoltorio fotográfico de la mano de Álex Catalan. Sin duda un buen thriller que cuenta con un reparto espectacular. Atrae y engancha. Medido. Y encima con buenos números en taquilla.

LA GRAN AUSENCIA

A todo ello le podemos sumar la previsible ausencia de la ya mencionada Ocho apellidos vascos. A pesar de que haya arrasado entre el público, el film no deja de ser una sucesión de chistes graciosos. Es por ello que se abre el típico debate de:«¿Es suficiente gustar al público o el cine debe ser algo más?».

Si bien es verdad que el cine se hizo para entretener al público y ése debería ser su cometido, también se debería valorar el modo en que entretiene, teniendo en cuenta que el cine ha dejado de ser un mero entretenimiento para pasar a ser el séptimo arte.

¿Es justificable su ausencia? En mi opinión sí. Porque si comparásemos el film protagonizado por Dani Rovira y el de Darín, nos encontraríamos con una amplia gama de matices que hacen que el film argentino pase por una obra de arte (cómica, eso sí). De todos modos, el debate está servido.

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