EL FUEGO Y LA PALABRA (1960) Dirigida por Richard Brooks
De esta obra maestra recordamos esta maravillosa escena en la que un monstruoso y sobrehumano Burt Lancaster dio una auténtica exhibición en su papel de Elmer Gantry, un predicador tramposo que engaña a fieles y creyentes con sus aparentes buenas maneras y se acopla en el coro de gospel otorgando a la escena un clima y fuerza únicos.
El bueno de Lancaster ralló tanto la perfección que logró el repóker de premios como actor principal: Oscar, Globo de oro, Bafta, National Board of Review y Círculo de críticos de Nueva York.
