EL ÚLTIMO GRAN ROBO

Por Samuel Fonfría

 

Menos, es más

Películas sobre robos, series sobre robos, documentales sobre robos, cortometrajes sobre robos… de todo se ha hecho ya tratando el tema de los robos, los atracos y las persecuciones policiales. Lo hemos visto plasmado de todas las formas posibles, pero todas vuelan alrededor de la misma ambientación y caracterización de personajes junto con un conflicto muy asemejado entre ellas. Por tanto, ¿existe alguna razón para ver El último gran robo?

La serie (basada en hechos reales) nos presenta a cinco jubilados que planean un robo al depósito de seguridad de Hatton Garden, suponiendo el mayor robo de la historia de Inglaterra, con un botín de 20 millones de libras.

El último gran robo es producto exquisito en todos los sentidos. Aunque peca de tener poca ambición, nos ofrece un guion realmente refrescante y novedoso. El arco de los personajes está pulido perfectamente, consiguiente una total conexión con ellos. Lo importante aquí no es el robo, si no, la trepidante realidad que poseen cada uno de los ladrones. Todas sus acciones están impregnadas y motivadas por su condición y su carácter. Todo esto hace que la profundidad del conflicto vaya aumentando constantemente. El director, Paul Whittington demuestra su capacidad y su pulso a la hora de rodar suspense de una forma magistral. Sabe administrar adecuadamente el uso de la fotografía, reservándose los planos más arriesgados y con extensa carga narrativa para los momentos adecuados. Consigue plasmar en la pantalla la situación que los personajes afrontan en ese momento y transportarla hasta el espectador.

Esta miniserie británica es una gran ficción que te absorbe cuando te dejas sorprender por ella. El último gran robo es una historia sobre la vida y una batalla de egos con sus posteriores consecuencias que no se deja llevar desarrollando un guion facilón y una fotografía efectista, si no, que aborda el conflicto de lleno desde el primer momento desde un punto de vista muy veraz y humano, sin dar pie a rodeos narrativos innecesarios.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *