OPERACIÓN ANTHROPOID
Por Dani Arrébola
Nos guardamos la última bala pero no la cobardía
El semi-desconocido cineasta británico Sean Ellis, ha sido el encargado de adaptar a la gran pantalla la conocida Operación Anthropoid, llevada a cabo para asesinar -que no es lo mismo que matar ya que su vida valía poco- a Reinhard Heydrich, el nazi del «corazón de hierro» en palabras de Hitler, número 3 del partido y conocido popularmente como «El carnicero de Praga», por sus innumerables atrocidades con la población civil. Si bien del Holocausto nazi se ha dicho, escrito y filmado absolutamente todo, lo que pedimos a estas alturas es que al menos tales negros capítulos se cuenten desde nuevos primas que aporten nuevos gramos de realidad-ficción al horror y, esto, digamos que el film lo cumple tan sólo a coletazos.
La trama se ambienta en la Praga ocupada por los alemanes, en plena primavera de 1942, donde miembros de la resistencia checa como Josef Gabcik (Cillian Murphy) y Jan Kubis (Jamie Dornan), siguen las instrucciones claras y precisas del gobierno exiliado en Gran Bretaña: matar a Heydrich, el artífice de «la solución final». Para ello trazarán, no sin complicaciones, un arduo plan en el que analizarán los movimientos del monstruoso líder, antes de que éste marche a otro destino y la maquinaria puesta en marcha se vaya al traste.
No hay mucho nuevo en la forma de contar del enésimo episodio de la archi-filmada Segunda Guerra Mundial, ni en la dirección -sombría y por momentos asfixiante- ni en el punto de vista de unos condenados defensores que se guardaban la última bala pero no la cobardía. No obstante, el conjunto del trabajo no resulta nada desechable y el espectador tendrá el chute suficiente de adrenalina prometida, sobre todo por la parte final del filme. Si bien es cierto que la venganza, el odio, la rabia, la patria, el amor al pueblo y el amor carnal que resulta imposible en tiempos de guerra cuando ésta se está perdiendo forman parte de un mejunje contado con brío, éste no tiene más sabor que el de la metralla desgastada de un capítulo que, a pesar de que «hay que contar», muchos y con razón optan más por olvidar.
Operación Anthropoid no es, ni de lejos, la mejor película de un hecho histórico del 2016 -ni mucho menos la que mejor recree un pasaje de esa tan famosa Guerra- pero sí cuenta con un bombeo propio de sangre y balas checas en un rush final -eso sí estropeado por cierta ñoñería- que salvará en el último momento una última bala fuera del cargador y dentro de nuestra propia y resistente mente.
