BORN

Por Dani Arrébola 

Un coñazo de los que hacen época

Músico, escritor, vídeo-artista, documentalista y por supuesto cineasta, son las diversas funciones que corren y salpican por la sangre del polifacético Claudio Zulián que, a pesar de ser italiano, trabaja a caballo entre Francia y España. Con su documental A través del Carmel (2009), Zulián ya dejó bien clarito a todos que posee madera y traza de autor, rodando su trabajo en un solo e imponente plano secuencia con steadycam -o «cámara al hombro» para los de lenguaje puritano- con tal de intentar sumergir al espectador en los pensamientos más profundos de los habitantes de ese célebre barrio barcelonés. Ahora, el heterogéneo director deja la carretera comarcal para meterse de lleno en el duro asfalto de la autopista del largometraje donde se atreve, nada más y nada menos, con todo un «dramón» de época, sitiado en el que fuera otro histórico barrio de la ciudad condal y que, de propina, le sirve también como título: Born.

La cinta nos sitúa a principios de siglo XVIII, años en que Barcelona sumida en la Guerra de Sucesión (que no de secesión), sufre el asedio incesante de metralla disparada entre el bando borbónico, capitaneado por Felipe V, y el bando austracista, abanderado por el archiduque Carlos. En este contexto y en pleno barrio del Born, la película se centra en la actividad de tres personajes reales: el calderero Bonaventura (Marc Martínez), su hermana Marianna (Vicky Luengo) y el rico droguero y amante de esta última, Vicenç Duran  (Josep Julien) .

Pero poco importa el contenido de la trama y lo que vaya pasando en esta, cuando la piel que la cubre te deja el cuerpo alicaído, y sí, alicaído para mal. El que escribe estas líneas es catalán, cierto que un catalán sin apellidos que lo certifiquen y con poca sangre roja y dorada -por no decir ninguna si se atiende al inmediato árbol genealógico- pero por nacer y vivir en Cataluña me siento y me debo sentir catalán y, como tal, me irrita y me cabrea que en las diez mil películas que intentan sumergirse en el corazón de todo aquello que es «de la terra», los realizadores y demás artistas se empeñen en configurar de forma sempiterna una imagen identitaria de amargura, tristeza y victimismo. No. Así serán algunos catalanes, pero no todos (al menos no la mayoría de los que yo conozco).  No hay derecho que la memoria audiovisual de lo «catalán» -y pido perdón por mi patológica reiteración del término- se olvide de contar las historias con algo más de gracia, de chispa o de alegría que también, aunque no abunde como en el sur ibérico, en estos lares se tiene.

Y dejada bien clara esa denuncia parrafal, de la película se puede extraer poco… o nada bueno. Born resulta un constante quiero pero no puedo como reguero de intenciones perdidas que se evaporan por ese siglo XVIII lleno de voluntades tan virulentas como aromáticas. No se huele el «tabac» que tanto quiere monopolizar el personaje fanfarrón de Vicenç Durán, pero es que ni siquiera olemos todo lo demás ni nos importa finalmente inmiscuirnos en los problemas pasionales que afectan a ese terceto protagonista dentro del fuego cruzado de pólvora y palabras. Los actores parecen interpretar con la amenaza de tener una pistola en sus sienes cada vez que pronuncian algún vocablo, soltados por cierto con un acento colmado de dopamina catalana. Con tanta bomba, tanto aroma y tan fallido recargolament artístico, fácilmente caerás desubicado mientras miras el reloj con la esperanza de volver a nuestro siglo e intentar olvidarte de este auténtico coñazo de los que hacen época.

Más allá de algún curioso historiador interesado en los vicios audiovisuales que adoptan las páginas de crónicas, jamás se me pasaría por la cabeza recomendar a alguien este Born. Un producto fallido que huele a carne de descenso directo a tercera regional.

Publicaciones Similares

  • TENET

    Por Samuel Fonfria   Miradme, soy muy inteligente Posiblemente el estreno más esperado del año, puede que por la película en sí, o quizás no. Lo que si está claro que había muchas ganas y ansias de ver el nuevo trabajo de Christopher Nolan, un director que busca conseguir un trabajo personal. Puede que lo…

  • | |

    ENTREVISTA CON ELIANE CAFFÉ

    Charlamos con la directora brasileña, Eliane Caffé, en pleno Festival de San Sebastián donde presenta en la sección Horizontes Latinos, el documental Era el Hotel Cambridge (Era o Hotel Cambridge en su título original), ganador de la categoría Cine en construcción en la pasada edición del Festival de San Sebastián. La película narra la pobreza a…

  • ELS NENS SALVATGES

    Por Eva García Oliván  2013 ha llegado y los supersticiosos creerán que este va a ser un mal año. Sin embargo, el cine demuestra no creer en supersticiones. Según informa Rentrak, la cuota de mercado por recaudación ha sido del 17,9%, la más alta de los últimos 27 años. Esto es gracias al buen cine…

  • GAME NIGHT

    Por Martha Nieto Davis Quien no arriesga, no gana… Disparatada y alocada comedia con tintes jacarandosos y giros de guion constantes que intentan manipular y confundir al espectador. Diálogos sacados de contexto que en muchas ocasiones enriquecen las escenas produciendo una pequeña carcajada en el público. Aunque resulta realmente predecible, la película codirigida por John…

  • EL MÉDICO

    Por Josemanuel Escribano  Dir.: Philipp Stölzl Pro.: Wolf Bauer, Nico Hofmann Gui.: Jan Berger, Noah Gordon Int.: Tom Payne, Ben Kingsley, Stellan Skarsgård Philipp Stölzl es un director alemán, autor de media docena de películas –entre ellas North face y El último testigo-, que ha puesto ahora en imágenes la novela de Noah Gordon El…

  • LA CHICA DANESA

    Por Dani Arrébola ¿Tan aburrido es convertirse en mujer? Con mucha expectativa pero finalmente con su metralla deshinchada, nos llega a nuestras salas La chica danesa, el último trabajo del prestigioso cineasta Tom Hooper, que apuntaba a disparar muy alto pero que con el paso de los días -y de los festivales- parece únicamente extraer…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *